superación personal

¿Cuándo fue la última vez que acicalaste tu corazón?

superación personalActualmente vivimos en una sociedad que impulsa y apremia el aspecto físico y material de las personas, descuidando y olvidando aspectos del mundo interior. Sin entrar en valorarlo, me gustaría hacer una pequeña analogía entre ambos aspectos, que unidos convierten la vida en pura dicha, pero separados y descuidados rebajan la calidad, el éxito e impiden llevar una vida feliz y llena de propósito.

Cuando hablas de autoayuda, superación personal, crecimiento personal, desarrollo personal y espiritual, etc… a mucha gente le aparece un pensamiento en la cabeza: “Eso no es para mí, esos temas son para la gente que está mal y/o tiene problemas. Yo soy feliz, tengo mis bienes, tengo mi trabajo, etc…

Del mismo modo, si habláramos de belleza, peluquerías, dietas, cremas antiarrugas, etc… podríamos decirnos: “Eso no es para mí, esos temas son para la gente fea, obesa, e infeliz con su aspecto“. Pero lo cierto es que todos nos ocupamos de que nuestro aspecto sea bueno y aunque unos más y otros menos, queremos causar una buena impresión a la gente o simplemente nos ayuda tener una autoimagen reconfortante.

Bajo estos estos dos conceptos que parecen separados, pero no lo están o al menos no deberían estarlo, emerge nuestra propia autoimagen. Esa profecía que siempre se cumple, y el que piensa que es tímido realmente acaba siéndolo y el que piensa que es feo no se atreve a lanzarse a nuevas relaciones.
Lo cierto es que no hay nada malo en priorizar uno más que el otro, pero si lo hay en olvidárelo por completo.

Se por experiencia propia, por que lo viví, y por que lo veo en el día a día de otras personas, que aquel que no cuida su espacio interior está continuamente a merced de las olas. En ocasiones va todo genial y sentimos que todo está a favor, pero otras veces no va todo bien, lo cierto es que parece que va mal y los problemas son más importantes que uno mismo. Hasta que de pronto todo parece avanzar de nuevo. (hasta la siguiente caída)

No existe una receta mágica que ofrezca ese equilibro, a cada uno le funcionan ciertas cosas, pero lo que si es obligatorio es el trabajo, la disciplina y la fuerza de voluntad. Del mismo modo que mantenemos una higiene diaria y unos cuidados físicos preventivos, debemos mantener el mismo trato con aquello que no se ve...el alma, la mente, nuestro Ser, el espacio interior o como prefieras llamarlo. Y ese camino es la autoayuda, la superación personal, etc, etc, etc… y si, requiere tiempo, requiere esfuerzo, incluso aceptar que viejos patrones de pensamiento o creencias van a ser borradas o sustituidas por otras nuevas. Pero créeme si te digo que se convertirá en el mejor de tus logros.

Lo que si es existe, es que si no reservas tiempo de tu vida para ti mismo, para conocerte, para disfrutar de estar contigo mismo, tarde o temprano tendrás que vender el coche para comprar gasolina. Por que por muchos logros o bienes materiales que parecen llenar el vacío, éste siempre necesitará más. La paz, la tranquilidad, la felicidad y el sentimiento de “poder” ante la vida, no viene de lo material, vienen del esfuerzo, del crecimiento de la persona y se manifiestan en lo material, pero nunca al revés.

 

Y tu…¿cuando fue la última vez que acicalaste tu corazón?

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5 pensamientos sobre “¿Cuándo fue la última vez que acicalaste tu corazón?”

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