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atascado

¿Atascado? ¿Sabes lo que quieres?

atascadoEs un hecho conocido por todos, que en algún momento nos sentimos atascados, sin saber realmente que queremos hacer en la vida o simplemente vemos que no avanzamos en el camino que hemos elegido.

Si este es tu caso, voy a tratar de aliviar tu sentimiento. Y tratar de conseguir que ese conocimiento de que estás atascado sea el catalizador para impulsarte en tu camino. Por que a mí estos consejos me ayudaron, y creo y espero, que también lo hagan en ti.

Antes de que eches tus manos a la cabeza, te sientas frustrado o deprimido, es necesario que creas firmemente en la siguiente afirmación:

  • El saber que estás atascado, es un regalo. Aunque quizás ahora no lo comprendas, sólo créelo. Evita la razón y confía con fe. Mientras otros no saben el por que de su frustración, mal humor o desgana continuos, tu sí. Ello te llevará dar nuevos pasos, a avanzar y crecer en todos los aspectos de la vida.

Las principales razones, por las que nos sentimos asi son dos:

La necesidad del ego de más…

Es común, que el ego quiera siempre más. Más logros, más conocimientos, más éxito, más de todo. Y nunca esta contento con lo que tiene. Por que cuando deseas algo futuro, el ego cobra vida. Trata de hacerte creer que cuando poseas ese nuevo deseo, encontrarás la felicidad, la realización que tanto ansias.

El estar desalineado de la fuente

Ese sentimiento de no avanzar, o no saber lo que quieres, es la manera en la que el universo trata de decirte que estás desalineado de tu propósito de vida. El hecho de llegar a un punto donde realmente crees que no avanzas o que lo que haces no te llena, es una señal de tu desalineación con la fuente, con tu propósito de vida. Es su manera de hacértelo ver, creando experiencias que te habrán nuevos caminos.

En cambio, todo aquello que te gusta, o te gustaría hacer, está alineado con tu verdadero propósito de vida. Es entonces cuando todo fluye. Los acontecimientos se muestran favorable y avanzamos sin esfuerzo alguno, con pasión por lo que hacemos.

Detecta que razón te hace sentir atascado, sin saber que quieres

En este punto es donde debes mirar en tu interior y reconocer que tipo de bloqueo te hace sentir de ese modo. ¿Es por que lo que haces no te llena? ¿Por que crees que puedes hacer algo mucho más valioso? o en cambio, ¿es el ego el que esta saboteando tu momento presente llenándolo de ideas futuras que siempre parecen ser mejores?

Es un trabajo interior, en ti debes encontrar las respuestas…

¿Qué puedo hacer?

Como he dicho antes, en ninguno de los dos casos, no te lamentes por tu sensación de atascamiento. De hecho agradécelo. Agradece cada despertar y cada día, agradece tal y como te sientes siempre aunque pienses que es “bien” o “mal”…trata de estar siempre en comunión con todas tus experiencias.

Todo esto, fue una experiencia, que viví no hace mucho tiempo. Una experiencia, que me hizo cambiar de trabajo y explorar nuevos caminos. Proporcionando las mejores sensaciones que he tenido en mi vida y cambiándola para siempre.

Y en el momento del cambio, ni siquiera sabía lo que quería. Seguro que muchos de vosotros, por lo menos tenéis una idea de que queréis, lo que es un gran comienzo. Pero para los que parten de el desconocimiento como lo hice yo. Solamente os digo: “Ya tenéis algo muy grande a vuestro favor. Ya sabéis lo que no queréis, que no es poco precisamente. Así que pedir, seguro que el universo os lo dará, como lo hizo para mi”. Peguntar: “Que plan tienes para mi”.

Y nunca os desaniméis.

Namasté

 

 

 

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aceptar a los demás, aceptar la diversidad

Aceptar a los demás

aceptar a los demás, aceptar la diversidadUn grandísimo paso en el terreno de la superación personal y sobre todo en el alivio de problemas como el stress, la ansiedad, la “supuesta obligación” de controlar todo e incluso la depresión, es el de la aceptación. La no aceptación a los demás o a los acontecimientos cotidianos actúan como cadenas que te mantienen constantemente atado para conseguir que todos sean y piensen como lo haces tu.

Es un hecho constatado que nos sentimos mejor y más a gusto con la gente afín a nosotros, a nuestros pensamientos, carácter o idea frente a la vida. Por ello siempre tratamos de rodearnos de ese tipo de personas. Pero a menudo, sobre todo en el trabajo, nos vemos obligados a convivir con gente muy diversa y muchos, como debe ser, no tienen el mismo pensamiento que nosotros. Entonces chocamos.

Es algo que también ocurre con nuestros hijos, padres, pareja e incluso amigos. Por que ante diferentes situaciones cada uno, nunca mejor dicho, “somos un mundo”.

Verdaderamente es esa diversidad la que hace entre todos construyamos un mundo conjunto y evolucionemos creciendo con las experiencias entre unos y otros.

Querer controlar, querer hacer que otras personas piensen como tu, supone un gasto inútil de energía, una necesidad constante de juzgar y un gran malestar, que finalmente puede derivar en problemas se salud, sobre todo mental.

¿Cómo romper con el hábito y empezar a aceptar a los demás?

La primera constante que debes tener clara para permitir que los demás sean como son, es la de ver que tu mismo eres como eres. Todas tus experiencias vividas, todos tus pensamientos y acciones que han forjado finalmente tu carácter. Del mismo modo que también forjaron el carácter de cada uno de nosotros.

Podemos no estar de acuerdo, algo innegable,  pero no por ello nuestro punto de vista es mejor o peor. Y tampoco somos dueños de la vida de nadie, más allá que la nuestra.
Claro está, que si hablamos de niños pequeños, adolescentes, etc…si hay ciertos puntos que deben ser si o si…

También podemos, y debemos, dar nuestro punto de vista personal, pero siempre desligándonos del resultado final. Que no es más que un yugo que nos ata y que normalmente nos lleva a la frustración.
Milagrosamente, a menudo, cuando te desinteresas de que la otra persona haga las cosas como tu las harías, éstas comienzan a seguir consejos y compartir tus opiniones. Aunque no sea en su totalidad, si en parte veras como los cambios poco a poco se producen.

¿Porque? Cuando defendemos con uñas y dientes un punto de vista personal, y tratamos de imponer nuestros juicios, nuestro ego cobra vida, busca un alimento inmediato para reconfortarse. Sentirse superior a otro ego, o sentirse inferior, no le supone una gran diferencia en su crecimiento. Sólo busca una nueva idea con la que identificarse, si consigues imponer tus ideas, te hará creer grande y superior. Si no lo consigues, pequeño y frustrado. Como he dicho antes, no le importa el resultado, sólo sentirse identificado.
Por ello, cuando en nuestras relaciones no actúa el ego, sino el verdadero deseo de aconsejar, opinar o ayudar, conectas más y mejor con la otra persona. Incluso te llegan a escuchar, cosa que aunque creas que no, no ocurre en el “modo ego” de ataque y defensa.

Comienza por dar pequeños pasos, acepta primero esos puntos de vista que no te suponen tanto esfuerzo.
Ábrete a nuevas ideas, o simplemente deja que existan, por que la diversidad no es un enemigo. Es algo que nos hace crecer, evolucionar. Es la magnífica forma en la que el universo entero se expresa… podrás cambiar a 1,2, o 1000 personas, pero siempre encontrarás a aquel que no opina igual.

Es inútil. Actúa sobre lo que sí puedes cambiar. Tu persona.

 

Namasté

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ira

Renunciar a la ira, envidia y otras emociones tóxicas

ira

[asumir su responsabilidad, sentirlas, definirlas, expresarlas, compartirlas, liberarlas y por último celebrar, agradecer su eliminación.]

Cada día más gente es consciente del efecto que tienen nuestras emociones y sentimientos sobre nuestro cuerpo. Cientos de estudios demuestran que sentimientos o pensamientos negativos actúan de un modo dañino y perjudicial sobre nuestro organismo; debilitando entre otras cosas, el sistema inmunitario y nuestro estado de ánimo y bienestar en general.

Estudios aún más innovadores exponen resultados sorprendentes de cómo el estar expuesto a sentimientos de negatividad como la ira, la envidia, el desprecio, etc… contraen nuestro ADN y no permiten a éste trabaje con todo su potencial. Así como sentimientos de amor, paz, tranquilidad o generosidad entre otros, activan cantidad de puntos del ADN permitiendo una mejor y más fluida comunicación con la información transmitida por el universo mediante la energía.

Las emociones negativas pueden presentarse dentro de nosotros de dos maneras distintas: pueden estar “despiertas” o pueden estar “dormidas” o latentes.

Estas emociones negativas, de baja frecuencia, se podría decir que viven dentro de nuestro cuerpo.

Las que están “despiertas”, en un estado de vigilia, actúan de un modo perceptible para nosotros. Tratan de sobrevivir en nosotros y alimentarse de nuestra energía. Estarán continuamente generando pensamientos negativos, buscando el enfrentamiento con los demás y nos separan de la realidad, para verse así alimentadas.

Las que están “dormidas”, no son tan fácilmente detectables. Nacieron de traumas y problemas del pasado, pero aún no nos hemos liberado de ellas. Vuelven a un estado de vigilia simplemente al escuchar un comentario o volver a la mente un recuerdo, después, vuelven de nuevo a “dormirse”.

El primer paso, y más importante, para librase de ellas, es ser consciente de que existen, detectarlas. Normalmente se manifiestan como dolores en ciertas partes del cuerpo, nerviosismo, miedos o ansiedad. Es ese el momento donde si nos dejamos arrastrar por ellas, éstas se refuerzan a si mismas y cada vez tienen más fuerza.

Te voy a proponer un método para liberar todas esas emociones tóxicas y nocivas. Consiste en asumir la responsabilidad de las emociones, sentirlas, definirlas, expresarlas, compartirlas, liberarlas y por último celebrar y agradecer su eliminación.

Ejercicio

1.  Asumir la responsabilidad, sentirlas y definirlas

    • Cierra los ojos y concéntrate en la respiración hasta que consigas que tu mente se aquiete.
    • Recuerda una experiencia dolorosa para ti, donde sientas ira, envidia, miedo, una discusión con alguien, etc…
    • Recuerda las imagenes, las palabras, todo cuanto puedas para revivir ese momento. Y presta atención a las sensaciones de tu cuerpo. Lo más probable es que sientan alguna molestia en su cuerpo, es la conexión mente-cuerpo.
    • Centrate en esa molestia, pero no dejes arrastrarte por ella, solamente se consciente de que existe, de que está ahí. Normalmente estas emociones se encuentran en las zonas donde están los chakras.

2.  Expresar las emociones

    • Escribe en un papel aquella experiencia desde tu punto de vista.
    • Vuelve a escribirlas otra vez pero desde el otro punto de vista, el de la otra persona.
    • Y por último escríbelas como si hubieran ocurrido a otra persona, como un observador neutro.

3.  Compartir

    • Comparte tus emociones y sentimientos con las personas que amas. Esto eliminará energía a esas emociones tóxicas.

4.  Liberar las emociones

    • Libérate de ellas. Lo puedes hacer mediante un “ritual“; quemar los papeles donde escribiste  anteriormente esas emociones, romperlos, etc…

5.  Celebrar su eliminación

    • Agradece y celebra la liberación de esas emociones negativas.

Esta entrada pertenece a la serie “Las 10 Claves de la Felicidad“, la anterior fue: “La necesidad de aprobación externa” y la siguiente: “El Autoconocimiento

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