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Destino

¿Somos esclavos del Destino? ó ¿Tenemos Libre Albedrío?

DestinoEl Deseo es El Padre del Pensamiento, El Miedo la Madre Del Suceso.   

No son pocos los profesionales de diferentes ramas de la sociología, psicología y demás los que indican con vehemencia que el ser humano es el producto de las condiciones donde se desarrolla y que son estas las que modelan al ser humano y hacen que sea como es.

Las condiciones referidas son sociológicas, psicológicas, biológicas, ambientales, y si bien es cierto que el hombre vive en ese entorno de variables, hay un asunto que creo que muchos de estos estudiosos del hombre olvidan. El hombre es mucho más que un robot al que prácticamente limitan estos condicionantes, el hombre es un ser humano y es libre.

Es cierto, el entorno juega un papel importante en el desarrollo del ser humano, pero no es un papel que limita, más bien se trata de ser libre para elegir la postura a tomar ante estas variables. Del mismo modo que algunos se derrumban ante alguna de las mismas, otros se sobreponen e incluso sacan provecho de la situación.

Como yo lo veo, los condicionantes juegan a nuestro favor, para que podamos evolucionar y crecer. Ganar confianza y autoestima,  ser conscientes del poder que tenemos en nuestro interior, nuestra naturaleza de ilimitados e infinitos. El ser humano tiene la capacidad de trascender todos los condicionantes y finalmente ser capaz de trascenderse a sí mismo.

El ser humano es libre para elegir, y esto su pone la mitad sobre la verdad de la existencia del hombre, la otra parte que falta la complementa a la perfección la responsabilidad. Tenemos el privilegio de poder elegir y de ser responsables con nuestra libre elección.

Pongamos como ejemplo cualquier trastorno derivado de un comportamiento compulsivo; comer sin control, comprar sin medida, o el mismísimo insomnio. Neurosis o manías que parece que no podemos controlar.

Ser conscientes de que el deseo es como si fuera el padre del pensamiento, mientras que el miedo podría ser la madre del suceso. Es decir, el miedo que tenemos a que algo suceda es precisamente lo que lo hace posible. De igual modo, las ganas y la intención obligada a hacer posible nuestros deseos son lo que impiden que sucedan.

¿Por qué evitamos nuestros deseos y generamos nuestros miedos?

Porque nos centramos tanto en el pensamiento, emoción, sensación que tememos que lo creamos. Porque nos centramos tanto en lo que deseamos que sin darnos cuenta nos enfocamos en la ausencia de lo que queremos y no en vivir como si fuera nuestro.

Seamos libres y elijamos conseguir que el viento se aleje de las velas de la ansiedad. Ansiedad por temer lo que no queremos que suceda y de ansiar lo que tanto deseamos tener o ser.

Seamos libres para reírnos de nuestras neurosis y manías. Ese es el camino para ser capaz de gobernarnos a nosotros mismos e incluso curar nuestros comportamientos neuróticos.

A saber; padecemos de insomnio. El propio temor a que llega la noche y no pegar ni ojo, el miedo a padecer el insomnio una vez más, es el que evita que puedas pegar ojo y dormir.

Por el contrario si lucharas para mantenerte despierto y enfocaras tus fuerzas en resistirte al sueño, este sucedería sin más. Pues el sueño no se induce, solo sucede.

Tratando de ridiculizar las obsesiones en vez de luchar contra ellas. Utilizando la ironía, rompemos con el circulo vicioso pensamiento, emoción, sensación y conseguimos que los síntomas se debiliten y desaparezcan. Ridiculizar el temor y eliminarlo por completo.

Al final el ser humano en última instancia es su propio determinante. Lo que sea capaz de hacer dentro de sus cualidades y entorno, lo tiene que hacer por sí mismo. En eso consiste el libre Albedrío y la propia naturaleza del ser humano.

 

Gracias, Gracias, Gracias

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