Tiempo De Vida

Anota En Tu Corazón Tu Tiempo De Vida

          Tiempo De VidaPaseando sin rumbo definido por un pueblo que desconocía me tope en las afueras con un hermoso paisaje natural, de un verde exquisito, flora y fauna abundante. Pajarillos, alguna ardilla y la hierba muy cuidada, todo rodeado de magníficos arboles centenarios. Alrededor de toda la zona un seto magníficamente cortado en perfecta simetría. Una pequeña cerca de madera permitía el acceso al bello paraje.

        Entre por la cerca cerrándola con cuidado y comencé a pasear por un lugar lleno de paz y sosiego. Los rayos del sol se reflejaban en lo que parecían piedras de color blanco y me acerque a una de ellas para mi sorpresa con una inscripción que decía “Luis Campos, vivió 7 años, 3 meses, 3 semanas y 2 días”. Quede consternado era una lápida y además la lápida de un niño.

          Miré otra de las piedras de alrededor y leí “Ángel Montes, vivió 9 años, 11 meses, 1 semana, y 5 días. No podía creerlo. Este bello lugar era un camposanto, pero lo que más me conmociono es que después de mirar absolutamente todas las lápidas constaté que en todas ellas descansaban niños, el que más edad tenía no llegaba a los 13 años.

         Desolado me senté en la hierba y comencé a llorar, que terrible desgracia ocurría en este pueblo para que murieran niños tan jóvenes e inocentes. No es justo lo que ocurre en este lugar.

Ocurrió que la persona que se encargaba del cuidado del cementerio un anciano ya entrado en años me vio llorando, desolado y me preguntó:

–       ¿Qué te pasa? ¿puedo ayudarte?¿quizás has perdido a alguien que descansa en este lugar y prefieres estar solo?

–       No, No – le contesté – Es que no entiendo que maldición tienen aquí en este lugar ¿Por qué son niños todos los que aquí se encuentran en descanso eterno?

Este amable hombre esbozo una amplia sonrisa que no entendía y me dijo:

–       Tranquilízate no existe tal desgracia o maldición. Mas bien se trata de una antigua tradición que seguimos todos en el pueblo y que nos ayuda a disfrutar de nuestras vidas.

–       Cuando una adolescente cumple la edad de 16 años los padres le regalan una libreta, igual que esta que llevo en el bolsillo. En ella cada vez que alguien disfruta de un momento de vida de intensidad y verdadero gozo, anota en la libreta, que es lo que estaba haciendo que le hacía sentir tan bien y al lado el tiempo que mantuvo esa sensación de alegría de vida.

–       Yo por ejemplo tengo anotado el instante en el que por primera vez sentí el latido de mi corazón por una mujer. La primera vez que acaricié su mano. La primera vez que sentí sus labios. El momento en el que mi mejor amigo me hizo padrino de su primer hijo. Y tengo anotado en cada instante cuanto tiempo viví disfrutando de esas maravillosas sensaciones.

–       Entonces cuando a alguien le llega el momento de retornar al origen, a la fuente. Tomamos su libreta sumamos todo el tiempo que tiene anotado correspondiente a todos sus instantes de plenitud y lo escribimos en su tumba. Pues para los hombres y mujeres de este pueblo esa suma de tiempo, es el verdadero tiempo de vida.


        Nos pasamos gran parte de nuestra vida preocupados por tonterías y haciendo lo que no deseamos por que es lo que esperan de nosotros. Quizás si lleváramos con nosotros en todo instante una libreta, dejaríamos de lamentarnos por el pasado y preocuparnos por el futuro, nos limitaríamos a llenar esa libreta de las mejores experiencias de las que seamos capaces. A lo mejor incluso podríamos tener que comprar una segunda, o tercera libreta, o mejor aún una verdadera biblioteca de ellas. Señal inconfundible de que nuestra vida sin lugar a duda ha tenido sentido. Anotadlo en vuestro corazón.

Gracias, Gracias, Gracias

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